sábado, 4 de agosto de 2018

AGUAS FLORALES REFRESCANTES

Buenas noches, hace mucho calor estos días por lo que se me ocurre en la entrada de hoy hacer un repaso a las aguas florales o hidrolatos elaboradas a través de la destilación y también a esas otras elaboradas por maceración, que nos aportan muchas propiedades a la piel entre ellas refrescarnos.Podemos prepararlas en un frasco con difusor y pulverizarlas sobre cara y cuerpo tantas veces como queramos.
En el caso de los hidrolatos, esas delicadas aguas florales subproducto de la destilación de los aceites esenciales, con mucha menor potencia pero con beneficiosos efectos de la planta que se extrae. Si no tenemos la suerte de tener un alambique en casa solo tenemos que comprar el que mas nos apetezca.Existen muchas variedades de hidrolatos de plantas siendo el más utilizado el de rosas, tiene la ventaja de servir para todo tipo de pieles, calma, hidrata y tonifica.Utilizados después de la limpieza facial acondiciona la piel del rostro y la prepara para la crema ayudando a su absorción. Son muy útiles en picaduras, quemaduras o picores y  otra de sus ventajas es que pueden ser utilizados por las embarazadas o personas muy sensibles ya que su acción es muy suave. Mejoran el estado emocional, ayudan a conciliar el sueño como es el caso del hidrolato de Lavanda si lo pulverizamos sobre la almohada antes de acostarnos.
He encontrado esta receta en la revista Cuerpo Mente que me ha parecido muy refrescante así que habrá que ponerse manos a la obra.
Para unos 250 ml:

  • 90 ml de gel de Aloe Vera
  • 90 ml de hidrolato de menta
  • 90 ml de hidrolato de lima
  • 10 gotas de aceite esencial de menta

Lo mezclamos todo dentro de un frasco con pulverizador,  cerramos y agitamos. Aconseja guardar en la nevera lo que nos viene fenomenal en este tiempo por que nos refrescará aún más. Además de tonificar y refrescar su autora comenta que ayuda a aumentar la concentración y el rendimiento.
Si optamos por la maceración tenemos una antigua fórmula el Agua de Hungría que data del siglo XIV y cuenta la leyenda que se preparó para la anciana reina de Hungría y tal fue su rejuvenecimiento que la cortejo el rey de Polonia mucho más joven que ella.
Macerando Agua de Hungría

Lo cierto es que es una fórmula deliciosa elaborada por maceración de diferentes plantas en agua de rosas, aceites esenciales y alcohol de cereal. Favorece la circulación sanguínea, depura, drena y refresca la piel. Puede utilizarse como tónico facial y corporal, después de la ducha para favorecer la aplicación de aceites o cremas aunque por si misma es muy hidratante. He consultado diferentes recetas y os cuento como ha quedado la mía:

  • 250 ml de agua de rosas
  • 250 ml de alcohol de cereal
  • 1 cucharada de menta
  • 5 cucharadas de melisa
  • 1 cucharada de salvia
  • 4 cucharadas de calédula
  • 4 cucharadas de pétalos de rosas
  • 1 cucharada de romero
  • 4 cucharadas de manzanilla
  • Cáscara de un limón y una naranja.

Dejamos macerar en un tarro bien limpio durante 20 días en sitio fresco filtramos y añadimos

  • 12 gotas de aceite esencial de limón
  • 12 gotas de aceite esencial de naranja
  • 12 gotas de aceite esencial de romero
  • 5 gotas de aceite esencial de clavo

Agitamos y envasamos en frasco con pulverizador.

Para los que no queráis hacerla os dejo el enlace a Mi cosmética donde podéis encontrarla.
Y por último aquellos que utilicéis las esencias florales podeis añadir a cualquiera de las mezclas sugeridas o propias, las flores de Bach oportunas, destacaría rescue, crab apple y walnut, lo que  nos aportaría una fórmula aún más armoniosa y equilibradora.  
Hasta aquí la entrada de hoy, no olvidéis compartirla si os gusta.
Muy buen fin de semana para tod@s

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